Críticas

Teatro Crítico Universal. Magazine de crítica da Revista Galega de Teatro

Helena, a gran raíña dos teatros

| Inma López Silva |

 

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A última produción de Teatro do Atlántico, Helena, xuízo a unha lurpia, é un excelente monólogo escrito por Miguel del Arco. No 2011 o propio autor púxoo en escena, interpetado por Carmen Machi, e colleitou o éxito na súa première no Festival de Teatro Clásico de Mérida; desde aquela, percorre España sementando aplausos e premios. O texto propón á actriz que o encare un reto difícil: fala Helena de Troia para desmontar de viva voz o seu propio mito, pero o seu discurso oscila entre o ton grandilocuente dunha raíña da Antigüidade e o ton confesional de quen fala hoxe desde un limbo no que está tras perdelo todo. Esta Helena é unha sorte de borracha feminista, disposta a render contas co pasado e co presente desde un repaso á súa vida no que posmoderniza e por momentos deconstrúe a visión tradicional do mundo clásico.

Con esta peza, Xulio Lago regresa ao teatro de mulleres no que espreme o zume interpretativo de María Barcala ata as últimas consecuencias. Neste caso, opta por unha situación comedida a través dunha dirección que prioriza a intimidade cun espectador que debe pactar coa escena que, máis ca ao xuízo do título, asiste a unha confesión do que é interlocutor privilexiado. Velaí onde Lago sitúa a peza e onde logra esvaecer aparentemente a súa man para deixar paso á actriz. María Barcala é protagonista absoluta deste Xuízo a unha lurpia non só pola súa soidade escénica, senón pola forza que logra outorgar a un texto que, desde o literario, depende absolutamente da actriz para ser comprendido en escena en todas as súas dimensións. Porque a obra non fala só do mito, senón (e aí está o seu interese) da memoria, da guerra, da hipocrisía coa que ollamos e contamos a nosa propia Historia. Rabiosa actualidade. E porén, no teatro, esta espectadora deixa todo iso en suspenso, como pano de fondo dunha certa sensación de privilexio ante María Barcala, que nos convence de que, efectivamente, esta Helena é todo iso; de que por ese corpo e esa mirada que sostén retando ao público coma as raíñas, pasan os tempos e as ideas que van desde un momento indeterminado de hai máis de vinte e cinco séculos á actualidade.

Non quixera pasar por alto o espazo escénico no que discorre a obra, deseñado por Antonio F. Simón desde a idea dun non lugar cunha vaga alusión á Grecia antiga e mais desde unha conceptualización limpa e fluída na que non só destaca a actriz vestida de vermello (todo nesta obra é e debe ser a actriz), senón tamén o factor simbólico da paradoxal pureza de Helena de Troia que se converte, por extensión e discurso, na paradoxal pureza de todas as mulleres.

Helena, xuízo a unha lurpia é un espectáculo que desvela o ADN de Teatro do Atlántico, esa sinxeleza con carga de profundidade que tan ben sabe xestionar sempre Xulio Lago. É, ademais, unha produción valente que reivindica moito do que non somos pero deberiamos ser. Máis que recomendábel, especialmente para educarnos a nós a mesmos e a eses mozos e mozas aos que a cultura clásica e a formación en Humanidades esquiva coma se fosen o demo.


 

El Ideal Gallego

| J.A. martínez Sevilla |

 En el Rosalía, ciclo principal, buena entrada, la compañía Teatro do Atlántico conmemoró el día internacional de la muj unha lurpia”, de Miguel del Arco. La dirección y diseño de iluminación corresponden a Xulio Lago, apoyado en sobria escenografía de Antonio F. Simón. Antes del comentario crítico me interesa puntualizar algo. No creo en adjetivaciones genéricas. Tampoco soy feminista. El hombre y la mujer son iguales por ser afortunadamente distintos. Tres ejemplos clarificadores: a) La descripción de Dulcinea del Toboso por Don Quijote, que expresa mi ideal de belleza –soy un sueño, un im respeto y libertad que debe presidir la interrelación de la pareja mujer ni con el pétalo de una rosa –tras rencillas domésticas cotidianas Donde estuvo ella, estuvo el paraíso. El autor, pega un mordisco al mito de Helena bélica, enamorada de Paris de guerras, hambrun machismo, violaciones y esclavitud. Una denuncia a favor de esa frágil criatura que apela a su coraje para salir adelante. Al tiempo las circunstancias circunscriben cortos donde flota la levedad del ser… maravillosa María Barcala ofrece al juicio de la pena del telediario que nos azota. Se brin mal vivir, ratera, bruja, prostituta y meretriz mientras suena un piano y contempla las botellas y copas que atestiguan su dipsomanía, ahora que ha perdido su hermosura con el paso el tiempo. Así mismo recuerda al apuesto En el Rosalía, ciclo principal, buena entrada, la compañía Teatro do Atlántico conmemoró el día internacional de la mujer representando “Helena, xuicio a unha lurpia”, de Miguel del Arco. La dirección y diseño de iluminación corresponden a Xulio Lago, apoyado en sobria escenografía de Antonio F. Simón. Antes del comentario crítico me interesa puntualizar algo. No creo en En el Rosalía, ciclo principal, buena entrada, la compañía Teatro do Atlántico er representando “Helena, xuicio a unha lurpia”, de Miguel del Arco. La dirección y diseño de iluminación corresponden a Xulio Lago, apoyado en sobria escenografía de Antonio F. Simón. Antes del comentario crítico me interesa puntualizar algo. No creo en djetivaciones genéricas. Tampoco soy feminista. El hombre y la mujer son iguales por ser afortunadamente distintos. Tres ejemplos clarificadores: a) La descripción de Dulcinea del Toboso por Don Quijote, que expresa mi ideal de djetivaciones genéricas. Tampoco soy feminista. El hombre y la mujer son iguales por ser afortunadamente distintos. Tres ejemplos clarificadores: a) La descripción de Dulcinea del Toboso por Don Quijote, que expresa mi ideal de soy un sueño, un imposible, vano fantasma de niebla y luz… respeto y libertad que debe presidir la interrelación de la pareja – mujer ni con el pétalo de una rosa–; y c) la conclusión definitiva de Mark Twain posible, vano fantasma de niebla y luz…–; b) el –no hieras a la tras rencillas domésticas cotidianas– del epitafio de Adán en la tumba de ella: Donde estuvo ella, estuvo el paraíso.

El autor, pega un mordisco al mito de Helena –reina de la belleza, conflictiva, bélica, enamorada de Paris– y lo sitúa en el mundo actual, en la hora veinticinco de guerras, hambrunas, emigrantes, refugiados, populismos, dictaduras, machismo, violaciones y esclavitud. Una denuncia a favor de esa frágil criatura que apela a su coraje para salir adelante. Al tiempo las circunstancias circunscriben cortos donde flota la levedad del ser… Helena, encarnada por una maravillosa María Barcala –que declama, canta, gime, conmueve y atrae ofrece al juicio de la pena del telediario que nos azota. Se brinda como mujer de mal vivir, ratera, bruja, prostituta y meretriz mientras suena un piano y ntempla las botellas y copas que atestiguan su dipsomanía, ahora que ha perdido su hermosura con el paso el tiempo. Así mismo recuerda al apuesto Paris orlado de retranca, humor y miedo por la violencia que sufren muchas mujeres… Desde el escenario un énfa Paris orlado de retranca, humor y miedo por la violencia que sufren muchas mujeres… Desde el escenario un énfasis didáctico de lección teatral. ; y c) la conclusión definitiva de Mark Twain pitafio de Adán en la tumba de ella: reina de la belleza, conflictiva, y lo sitúa en el mundo actual, en la hora veinticinco mos, dictaduras, machismo, violaciones y esclavitud. Una denuncia a favor de esa frágil criatura que apela a su coraje para salir adelante. Al tiempo las circunstancias Helena, encarnada por una que declama, canta, gime, conmueve y atrae–se a como mujer de mal vivir, ratera, bruja, prostituta y meretriz mientras suena un piano y ntempla las botellas y copas que atestiguan su dipsomanía, ahora que ha perdido su hermosura con el paso el tiempo. Así mismo recuerda al apuesto Paris orlado de retranca, humor y miedo por la violencia que sufren muchas sis didáctico de lección teatral.


 

Segundo Anfiteatro

| Santiago, Teatro Principal. 15/12/2016 |

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